Lohner – Porsche: el 4×4 (y eléctrico) empezó en 1900…
Lohner Porsche 4x4

¿Cuál fue el primer 4×4 del futuro? Seguramente, la respuesta a esta pregunta la encontremos en el Lohner-Porsche, un vehículo que en 1900 dejó boquiabiertos a críticos e industriales durante su presentación en la Exposición Mundial de París de ese año.

Lohner Porsche 4x4
Lohner Porsche 4×4

Un jovencísimo Ferdinand Porsche había diseñado un vehículo que se puede considerar el primer todoterreno eléctrico, un concepto en el que los fabricantes de la industria actual no han dejado de profundizar.

Cada una de las ruedas delanteras del coche llevaba incorporado un motor eléctrico de buje que no tenía ningún tipo de mecanismo intermedio: ni engranajes a la rueda, ni cadenas de transmisión, ni diferenciales. De este modo, la rueda, que funcionaba como un rotor de corriente continua, giraba alrededor de un estator anclado firmemente a la suspensión. El gran logro de este motor era precisamente que no había ningún tipo de pérdida de potencia a causa de las fricciones mecánicas, lo que aseguraba una eficacia de al menos el 83%. Tanto éxito tuvo este prototipo en su presentación, que Porsche se hizo famoso en la industria.

Técnicamente, cada uno de los motores estaba preparado para entregar 7 CV durante 20 minutos, aunque en circunstancias normales la respuesta era de unos 2.5 CV a 120 rpm. Se alimentaba gracias a una batería de 80V, que aportaba al coche autonomía durante aproximadamente 50 Km. a una velocidad de crucero de 37 km/h. La velocidad mínima era de 17 km/h y la máxima de 50. En cuanto al sistema de freno, el delantero era eléctrico, mientras que para la parte trasera, Porsche había ideado un sistema mecánico con fleje y mecanismos de carraca para no deslizarse en las pendientes. Los radios de las ruedas delanteras medían 65 cm y las traseras 95, y estaban realizadas en madera. En total el Porsche-Lohner pesaba una tonelada, de la cual el 40% era debido a la batería.

Porsche fabricó a continuación del 4×4 una versión híbrida (4×2) que puede considerarse también la primera de la historia de la automoción: contaba con sendos motores eléctricos en las ruedas delanteras de 2,7 CV (de 270 kg cada uno de peso) y estaban combinados con dos motores térmicos DeDion-Bouton de un cilindro, cuatro tiempos, 700 cc. y 2,5 CV de potencia. Estaban situados tras el asiento del conductor. El conjunto iba asociado a una caja de cambios de 6 velocidades. Recientemente, el Museo de Porsche ha conseguido reconstruir una réplica del auto de 1900 bautizado como ‘Semper Vivus’.

 

Un coche de lujo y carreras

Tal fue el éxito que Lohner fabricó cerca de 300 ejemplares, ya en su momento bastante más caros que los coches con motor de combustión que se comercializaban. Costaba entre 10.000 y 35.000 coronas austriacas, dependiendo del motor y las prestaciones, y algunos representantes de la “jet set”se hicieron con uno. Quienes lo condujeron dijeron de él que “no patina en curvas cerradas o en las calles deslizantes por acumulación de barro”, cualidades que delatan su incipiente actitud de todoterreno. Ese mismo año, Porsche aparcó frente a la casa de E.W Hart un coche de competición con motor de buje de rueda, y un año más tarde, él mismo vencería en el Rally Exelberg sentado al volante de otro modelo suyo basado en esta misma tecnología.
Por cierto, este mismo principio de Porsche sería aplicado por la Nasa en su Rover Lunar…

 

Grandes hitos del 4×4

La historia del 4×4 está inevitablemente vinculada a la Gran Guerra, en la que los ejércitos tuvieron que diseñar nuevas formas de transportar armamento, material y tropas en vehículos ligeros que se adaptasen a todo tipo de circunstancias. Hoy la finalidad de estos coches es radicalmente distinta.

Mitsubishi 33
Mitsubishi 33

Mitsubishi PX33. En 1936 se exhibe por primera vez el PX33, el primer turismo nipón con tracción a las cuatro ruedas. Este coche supuso un avance importante para la industria nipona, que se ponía a la altura de lo que estaba ocurriendo en Europa, pero además sentaba las bases de lo que más adelante sería la seña de identidad más clara de Mitsubishi: la vocación por la tracción integral.

 

 

Jeep CJ3
Jeep CJ3

Jeep CJ. Al terminar la II Guerra Mundial, en la que el primer Jeep había desempeñado un papel fundamental para el ejército de los Estados Unidos, Willys-Overland decidió fabricar una versión civil, en un principio destinada al uso industrial, pero que no tardó en convertirse en una opción encaminada al ocio para muchos aficionados al motor. A inicios de 1.946 se presentó el primer Jeep destinado al mercado civil, el CJ-2A (Civil Jeep 2A), claro que el primer Jeep que saquó la mercado como vehículo 100% lúdico fue el Jeepster, en 1948.

 

 

Land Rover Serie I
Land Rover Serie I

Land Rover. Después de la Guerra, escaseaba el hierro en el reino Unido, al contrario de lo que sucedía con el aluminio. Por este motivo muchas de las piezas de los primeros Land Rover que salieron al mercado en 1948 estaban construidos en este material. La primera serie de Land Rover salía de la factoría de Solihull con motor gasolina de 1.595 cc y 50 CV de potencia.

 

 

 

 

Toyota BJ
Toyota BJ

Toyota Land Cruiser. Tras sobrevivir a la inflación provocada por los planes de reconstrucción del país, la industria japonesa del automóvil vio su oportunidad al comienzo de la Guerra de Corea, en la que el ejército norteamericano solicitó una importante flota de vehículos. En 1954 nace el BJ, inspirado en el Jeep Willy’s, pero con una mayor distancia entre ejes y un motor de seis cilindros, mucho más potente, basado en un antiguo diseño de Chevrolet. Se iniciaba saga Land Cruiser.

 

 

 

Texto: Chema Huete; fotos: archivo 4×4 Pasion