DiscoverLand estrena web.

Como podéis comprobar, estrenamos nueva web, que es el escaparate de lo que hacemos y lo que somos. Ha sido un largo proceso y queremos agradecer a todas las personas que nos han acompañado en este camino para que continúen con nosotros.

La web se ha mejorado en estética, usabilidad, y con la incorporación de nuevos complementos que vamos a ir implementando.

Aún tenemos un largo camino por recorrer acabando de traspasar información, por lo que os pedimos un poco de paciencia hasta que todo los contenidos anteriores estén aquí.

Gracias a todos los aficionados a las rutas y viajes de aventura en 4×4 y SUV mejoramos cada día, y esperamos que nuestra nueva web os guste tanto como a nosotros. Una vez más, GRACIAS en nombre de DiscoverLand.

1ª Travesía dos Mares: del Mediterráneo al Atlántico. Del 20 al 27 de junio 2015

Fantástica travesía que durante seis días nos ha llevado a disfrutar de más de 1000 apasionantes kilómetros en contacto con la naturaleza, buena gastronomía, buenos vinos y estupenda compañía.

1ª Travesía Dos Mares
Salida primera etapa, playa Port de la Selva

 

1ª Travesía Dos Mares

1ª Travesía Dos Mares

1ª Travesía Dos Mares

Crónica publicada en la revista digital Codigo4x4.

Matinal muy entretenida!!!

Una ruta muy entretenida donde asistieron adultos y niños. Una ruta que ya nació como una propuesta de un cierto nivel técnico y que demostró que cuando las ganas de salir de ruta pueden más que nada, ser apta para todos, como por ejemplo Lluís, que vino con sus dos hijos y que dando sus primeros pinitos en el mundo del 4×4 demostró que con un todo terreno de serie y siguiendo los consejos técnicos de la organización y de participantes más experimentados como Carles, pudo afrontar la ruta como el que más, lo que le permitió irse formando al tiempo que disfrutaba de la ruta. Todos disfrutaron de ella y de los preciosos paisajes que nos deparan estas zonas del Ripollés y el Berguedá. Acabamos con una comida para celebrar el reto propuesto y todo con una genial compañía.

Y os preguntareis ¿al final hizo falta usar las planchas? Pues en esta ocasión no hicieron falta.

Crónica de Lluis Asensio

Crónica de Marta Pascuet - Castellano

Crónica de Marta Pascuet - V.O. Català

 

Crónica de Marta Pascuet:

Sin batería!!!

Mañana el Patrol hará su primera excursión con DiscoverLand. Es la noche anterior y aún estoy pensando cual de los dos coger. Y es por la noche cuando empieza la aventura. Tengo dos baterías nuevas para ponerle. Enciendo, todo correcto. Me voy a repostar para manaña, pero esto no será posible. No me gusta el ruido del motor de arranque… Ha sonado como si se hubiera quedado enganchado!!! Paro porque me llaman y cuando lo quiero poner en marcha… allí no hay nada….

“Josep M., que no me arranca el Patrol!! No sé si podré ir, puedo ponerle las baterías al Patrol amarillo (el de batalla) pero no he tenido tiempo de ir a la ITV…”

Son las 11 de la noche cuando Josep viene a Quart con el HDJ80 y una eslinga. Arrancamos el Patrol marrón y hacemos una mini ruta de 1,5km. “Mira, por esta línea se puede subir”

Paro delante de casa y hacemos la prueba. Nada. Nos vemos mañana. Miraré de poner en marcha el Patrol.

Pero la cosa no funcionó a causa de los bornes…

 

Suena el despertador. Uff, sólo he dormido cuatro horas, esta vez el “titititi” me ha arrancado del mundo onírico…

Subimos hacia Ripoll, Josep con el HDJ80 y yo con la moto. Allí nos reunimos con el resto de grupo. Vienen dos Javiers, uno con su hija Carla y un Hyunday Terracan y el otro con un Jeep moderno. Carles va con un súper GR y Lluís con un Frontera, ruedas de carretera y dos niños, es una de sus primeras excursiones, a ver qué tal.

Después de dejar la moto en Ripoll tiramos para arriba. Aquí la vegetación es de media montaña, el olor del boj tan característica…El paisaje es xulísimo, y el camino aún más. Que de barro!!! Los 4×4 son como jabalíes revolcándose en el barro.

 

Estudiando el paso.

 

Lluís tiene maña, pasa bien con el Frontera. Le decimos que no entre con tanto gas en los charcos, porque los niños van detrás dando botes y casi tocan el techo. Seguro que se lo están pasando pipa.

El camino tiene pasos un poco técnicos. Los Javiers y Carles saben lo que se hacen.

En el corte donde el camino está roto y hace una especie de trialera Carles tira recto con su máquina GR; el Jeep también pasa y el Terracan y el Frontera pasan pegaditos por arriba. El precedente a este corte tan roto es otro corte un poco hecho caldo donde se pasa por fuerza y hay una piedra que toca los bajos de los coches.

 

Paso técnico

Seguimos y hacemos una parada en un lugar donde hay una subidita con un camino que sube derecho. Desayunamos y nos encontramos con boletaires. “El mundo es muy pequeño, tú me suenas, le dice uno a Carles. Pues resulta que si la mujer, que si la cuñada, que si tú, que si tu hermano…Ya sé quien eres, si ya nos habíamos visto por el pueblo. Que pequeño es el mundo!!” Javier se ha subido con el Jeep por la pista que lleva a la cima. Es empinada y está rota; algunos se han quedado con la boca abierta. Recuerdo que por aquí fue por donde subí por primera vez con un Samurai, una caja de cerillas al lado de mi Patrol, que me los puso de corbata. Destacar la cantidad de gente que nos encontramos en el bosque. Podemos destacar ciclistas, boletaries, algún coche aparcado…Todo esto en los tramos más tranquilos.

Hacemos fangoterapia a nuestros hierros. Hasta llegar a un último tramo dónde no podemos pasar. Hace un mes al preparar el recorrido no habia ningun letrero, pero ahora nos encontramos un cartel de “prohibido pasar, camino particular”. Aunque tenemos los permisos de medio ambiente Josep decide anular este tramo del track, es mejor hacer las cosas bien. Hacemos un recorrido alternativo antes de ir a comer.

En el bosque no hay semáforos, pero sí una vaca que nos cierra el paso, y muy tozuda… Allí en medio plantada nos decía yo no me moveré de aquí!. Finalmente se ha apartado y hemos seguido hasta Sant Jaume de Frontanyà donde nuestros estómagos esperaban con ansia la comida. Hemos hecho la foto de grupo y hemos ido a comer.

Lluís estaba muy contento, y su Frontera me ha sorprendido positivamente, y más yendo con ruedas de serie. Tanto el coche como el propietario lo han hecho muy bien. Es un buen inicio!!!

Una de tantas fangueras que tiene esta ruta.

 

Yo estoy medio dormida , las pocas horas de sueño me están pasando factura . Lástima que no haya podido venir con el Patrol porque habría podido hacer una siesta !Se ha hecho muy tarde! Cojo la moto que ya empieza a anochecer. La carretera de Vallfogona me espera. Qué mono para volver a coger el 4×4 !!

Ésta se debe repetir, con la excusa de venir a recoger un plástico de unos bajos que hemos encontrado por allí tirado junto a una balsa de barro.

Así que gaaassss al hierro y hasta la próxima !!!!!

Marta Pascuet

 

Crónica de Marta Pascuet:

Demà el Patrol marró farà la primera excursió amb Discoverland. Encara la nit abans m’estic rumiant quin dels dos agafar. I és la nit abans quan comença l’aventura. Tinc dues bateries noves per posar-li. Engego, tot correcte. Me’n vaig a repostar per demà. Però això no serà possible. Perquè  no m’agrada el soroll del motor d’arranque… Ha sonat com si s’hagués quedat enganxat!!! Paro perquè em truquen i quan el vull engegar… Allà no hi ha res…

 

 

 

“Josep Maria que no m’arrenca el Patrol!! No sé si podré venir, puc posar.li les bateries al Patrol gros (el de batalla) però no he tingut temps d’anar a Itv….”

Són les 11 de la nit i en Josep ve cap a Quart amb l’HDJ i una eslinga. Arrenquem el Patrol marró i fem una mini ruta d’un quilòmetre i mig. “Mira, per aquesta línia s’hi pot pujar”.

Paro davant de casa i fem la prova. Res. Ens veiem demà, miraré d’engegar l’altre Patrol.

Però la cosa no va funcionar a causa dels bornes, etc…

 

 

 

 

Sona el despertador. Uff, només he dormit quatre hores, aquest cop el “titititit” m’ha arrencat del món oníric…

Pugem cap a Ripoll, en Josep amb l’HDJ i jo amb la moto. Allà al pàrquing de les Llosses ens reunim amb els altres. Vénen dos Javiers, un porta un Hyunay Terracan amb la seva filla i l’altre un Jeep modern. En Carles vé amb un super GR i en Lluís ve amb un Frontera amb rodes de carretera i les dues mainades. És una de les seves primeres excursions, a veure com anirà.

Arrenquem amont després de deixar la meva moto a Ripoll. La vegetació aqui és de mitja muntanya, l’olor del boix tant característica… El paisatge és xulíssim, i el camí encara més. Quina enfangada!! Els 4×4 són com senglans revolcant-se per les basses.

 

 

En Lluís tá mans, fa passar bé el Frontera. Li diem que no entri amb tant de gas a les basses. Resulta que entrant en una d’elles hi havia una mica de clot i els nanos a darrere han fet un bot que casi han tocat el sostre. Segur que s’ho estàn passant pipa.

El camí té talls una mica tècnics. Els Javiers i en Carles ja en tenen el cul pelat. En aquest tall on el camí està trencat i fa una mena de trialera en Carles tira pel dret amb la seva màquina de GR, el Jeep també baixa i el Terracan i el Frontera passen arrambladets per dalt. El precedent a aquest tall tant trencat és un altre tall una mica fet caldo on s’hi passa per força i hi ha un roc que toca els baixos dels cotxes.

 

 

 

 

Seguim i fem parada a un lloc on hi ha una mena de turonet amb un camí que puja dret. Esmorzarem una miqueta. Allà ens trobem dos boletaires. Doncs mira, el món és molt petit.”Tu em sones” li diu un a en Carles. Doncs resulta que si la dona, que si la cunyada, que si tu, que si el teu germà, ja sé qui ets, si, ja ens hem vist algun cop per allà el poble! Que petit que és el món!

En Javier s’ha enfilat amb el Jeep per la pista que corona el cim. És molt dret i trencat, alguns s’han quedat boca-badats. Recordo que per aqui va ser on vaig pujar per primer cop a dalt d’un Samurai, una caixa de mistus al costat del meu Patrol que me’ls va posar per corbata.

Mencionar la quantitat de gent que es passeja pel bosc. De moment hem trobat ciclistes, boletaires, algun cotxe aparcat…. Tot això en els trams més lights.

 

 

 

 

​Anem fent teràpia de fang als nostres ferros. Fins a arribar a un últim tram on no podrem passar. Fa un mes enrere al preparar el recorregut no hi havia cap lletrero, però ara ens trobem un “prohibit passar, camí particular”. Tot hi que tenint el permisos de medi ambient en Josep decideix anular aquest tram del track. És millor fer les coses ben fetes. Fem un recorregut alternatiu abans d’anar a dinar

 

 

 

 

A bosc no hi ha semàfors, però ens hem trobat una baca que barrava el pas, i ella tota tossuda… allà al mig palplantada ens deia “jo no em mouré d’aqui”. Finalment s’ha apartat i hem seguit fins a Sant Jaume de Frontanyà on els nostres estómacs esperaven amb delit anar a dinar!. Hem fet la foto de grup i hem anat a dinar.

En Lluís estava molt content. I el seu Frontera m’ha sorprès positivament. I més anant amb rodes de sèrie, tant cotxe com propietari han sapigut fer-ho bé. És un bon inici!

Jo estic mig adormida, les poques hores de son m’estan passant factura. Llàstima que no hagi pogut venir amb el Patrol perquè m’hi hauria quedat a fer una migdiada!

S’ha fet molt tard! Agafo la moto que ja comença a fosquejar. La carretera de Vallfogona m’espera. Quin mono per tornar a agafar el 4×4!!

 

 

 

 

Aquesta s’ha de repetir, amb l’excusa de venir a recollir un plàstic d’uns baixos que hem trobat per allà tirat al costat d’una bassa de fang.

Així que gaaassss al ferro i fins la propera!!!!!

Marta Pascuet

 

 

 

 

 

Crónica Lluis Asensio

El pasado mes de octubre decidí realizar una excursión por la montaña con mi viejo Opel Frontera. Al ser todavía un principiante quería ir con gente que supiera del tema y sin querer mediante Internet conocí a Josep de DiscoverLand que estaba organizando una salida para familias por el Pirineo catalán. Sin más me apunté y les pregunté a mis dos hijos de 5 y 7 años si querían venir teniendo en cuenta que deberían levantarse más temprano que un día de cole, y aun así me dijeron que si encantados. Al día siguiente nos levantamos a las 6:00 de la mañana para estar en Ripoll sobre las 8:30, que era la hora de encuentro. Hizo un día espectacular, un sol radiante lo que nos permitió disfrutar del paisaje al 100%.

Ya para empezar salimos de Barcelona de noche y vimos por el camino como poco a poco se iba haciendo de día. Alumbrados por los primeros rayos de sol cruzamos los valles previos al destino final con la niebla cubriéndonos intermitentemente.

 

Llegamos más o menos a la hora prevista. Allí se encontraba Josep con su HDJ80 y el resto de la gente. Marta que al final vino en moto ya que no pudo arreglar ninguno de sus dos Patrols, pero tenía el mono de trialeras, los Javieres, uno con un Jeep que lo metía por todos lados, como se nota la experiencia, y el otro Javier con su hija Carla con un Hyundai Terracan  al cual le estoy muy agradecido porque siempre me esperaba en los cruces, allí también se nota su experiencia, ya que esto es un deporte de equipo, y finalmente Carles con su bestia GR. De  todos aprendí un montón de buenos consejos. A mis hijos para que entendieran la situación les dije que había profesores que nos enseñarían a movernos por la montaña, uno iba delante Josep y el otro cerrando el grupo Carles, aunque a veces se intercambiaban.

 

Después de hacer una café empezamos la ruta dirección a las Llosas. Al no haber muchas familias con niños pequeños, de hecho solo yo, decidieron cambiar un poco la ruta en el último momento, digamos que la hicieron un poco más complicada desde mi punto de vista de novato, pero aparte de darme una ruta alternativa más fácil, a la cual renuncié por dos motivos: por no cortarles el rollo y porque quería aprender y probar el coche. Además me transmitieron mucha seguridad y experiencia. Solo tenía que seguir sus consejos y los del resto para poder pasar por todos lados.

 

El paisaje increíble, aunque ya hacía rato el sol iluminaba las laderas al principio nos cruzamos con alguna que otra nube asentada en el bosque. El camino poco a poco se fue complicando bastante y se convirtió bastante técnico, hasta llegar a un barrizal que de entrada no sabía cómo lo superaría, me limite a imitar a los demás y seguir sus pasos e instrucciones, “no te preocupes Lluís, estos coches pasan por todos sitios, mantén la calma” me decían. Los niños atrás en sus sillas se lo pasaban en grande, con los botes y los charcos que nos íbamos encontrando.

 

A cada parada que hacíamos bajaban del coche para jugar en la montaña y ver como los mayores la liábamos con los coches. Javier el del Jeep, a la que veía dos opciones siempre elegía la complicada, la primera fue una gran roca. Yo me lo miraba y pensaba que algún día con un poco más de experiencia también lo intentaría, pero ahora no.

 

Llegamos a un camino roto por un surco de agua, parecido a un trialera, donde nos bajamos del coche para analizar la bajada. Yo no lo tenía muy claro, pero se había de bajar si o si, no había marcha atrás. Escuche los consejos de los compañeros y pegadito a la izquierda la superé sin meterme dentro, misión cumplida. Los peques ya os los imagináis, “otra vez papa, otra vez”. Ya les dije que cuando sean grandes ellos me llevarán a mí.

 

Seguimos hasta llegar a un cruce donde nos paramos y encontramos “boletaires”. Estaba el bosque lleno de gente cogiendo setas, otros en motos y quads y otros en bici, pero ese día, me imagino por el buen tiempo que hacía, los “boletaires” ganaron por paliza. Allí había una pista muy pronunciada que subía a la cumbre de una colina,  como no, Javier el del Jeep no se lo pensó dos veces y  la subió y la bajó. La verdad tenían razón, estos coches pasan por todos sitios..

 

Las paisajes eran muy pintorescos y muy domingueros. Vacas pastando en medio de los caminos. Marta bajando del coche para levantar las vallas electrificadas y poder pasar. Padres e hijos buscando setas en medio del bosque.

Disfrutando igual que un niño con zapatos nuevos se me pasó la mañana volando. No me dí cuenta hasta que mi estómago empezó a pedir comida. El último camino nos llevó a Sant Jaume de Frontanyà, un pueblo muy bonito, donde comimos. Una buena comida para acabar con una fantástica mañana.

Después regreso a Barcelona por una aburridísima autovía.

 

 

Disfruté y aprendí mucho. Debido a mi corta experiencia nunca había probado tanto el coche y sobretodo la reductora. Realmente es una pasada por donde se puede llegar a pasar. Pero no lo hubiera conseguido sin los fantásticos compañeros que en todo momento me ayudaron y me dieron buenos consejos. Muchas gracias a todos y espero veros pronto. Seguro que repetiré.